Inspiración en Color: Aretes de Arcilla Polimérica en Acción



El secreto de unos aretes de arcilla polimérica que realmente destaquen está en el juego de colores y texturas. En esta entrada quiero mostrarte cómo combinar tonos vibrantes con detalles sutiles para lograr piezas únicas que llamen la atención desde el primer vistazo.
Cuando trabajas con arcilla polimérica, la paleta de posibilidades es casi infinita. En la fotografía de arriba puedes ver un par de pendientes en degradado de turquesa a verde esmeralda, rematados con pequeñas motas doradas incrustadas antes de hornear. Esa chispa metálica aporta un punto de sofisticación inesperado y convierte un diseño sencillo en una pieza de conversación.
Para conseguir este acabado, primero amasé dos colores muy parecidos (turquesa y verde) hasta que casi se fundían entre sí, pero dejé trazos de cada tono para crear el efecto acuarela. Después, puse con un pincel fino unas motas de polvos metálicos dorados y horneé todo a 120 °C durante 20 minutos. El resultado es un brillo suave y una superficie casi sedosa al tacto.